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viernes, 1 de abril de 2016

Trastornos nutricionales: Malnutrición.

Malnutrición. 



Desde el embarazo, el feto requiere nutrientes que intervienen en su formación y en el desarrollo y el crecimiento de sus órganos; entre ellos, el cerebro.
“En los primeros meses de la gestación se da la multiplicación de las neuronas y otras células del cerebro del bebé. Si por alguna razón no hay una adecuada nutrición, las células no se multiplican y el cerebro no crece apropiadamente”. 
Las células tienen que madurar y hacer conexiones. Si hay falencia de nutrientes, no se da la comunicación, la unión entre ellas ni el proceso de mielinización, que permite la transmisión de impulsos nerviosos.
Cabe anotar que la desnutrición también es una consecuencia de enfermedades o condiciones que presenta la madre antes o durante el embarazo. Casos que deben ser valorados por un médico.
 Si hay una deficiencia de nutrientes esenciales para su formación, por tiempo prolongado, “se producen problemas en el desarrollo cognitivo y de aprendizaje en el futuro. 





Trastornos metabólicos: Hipotiroidismo.

Hipotiroidismo. 

Es la disminución de la producción de la hormona tiroidea en un recién nacido. En casos excepcionales, no se produce dicha hormona. La afección también se conoce como hipotiroidismo congénito. Congénito significa que está presente desde el nacimiento. 
El hipotiroidismo en el recién nacido puede ser causado por:
  • Ausencia o desarrollo insuficiente de la glándula tiroides.
  • Glándula hipofisaria que no estimula la glándula tiroides.
  • Hormonas tiroideas que se forman de manera deficiente o no funcionan.
  • Medicinas que la madre tomó durante el embarazo.
  • Falta de yodo en la madre durante el embarazo.
  • Anticuerpos producidos por el cuerpo de la madre que bloquean la función tiroidea del bebé.
El defecto más común es una glándula tiroides que no está totalmente desarrollada. Las niñas resultan afectadas dos veces más que los niños.
Si hay una severa falta de yodo en la alimentación de la madre, hay problemas para la formación de hormonas tiroideas de la madre y del feto. Ahora si podemos tener problemas neurológicos serios e irreversibles en el recién nacido.


La mayoría de los bebés afectados presentan pocos o ningún síntoma, debido a que su nivel de hormona tiroidea es sólo ligeramente bajo. Sin embargo, los bebés con hipotiroidismo grave a menudo tienen una apariencia característica, incluyendo:
  • Mirada triste
  • Cara hinchada
  • Lengua larga que sobresale

Esta apariencia generalmente se desarrolla a medida que progresa la enfermedad.
El niño también puede presentar:
  • Episodios de asfixia
  • Estreñimiento
  • Cabello seco y frágil 
  • Ictericia
  • Falta de tono muscular (bebé hipotónico)
  • Baja implantación del cabello
  • Mala alimentación
  • Estatura baja
  • Somnolencia
  • Lentitud

Los recién nacidos que reciben el diagnóstico y el tratamiento durante el primer mes normalmente suelen tener una inteligencia normal.
Sin tratamiento, el hipotiroidismo leve puede llevar a que se presente discapacidad intelectual grave y problemas en el crecimiento. El sistema nervioso pasa por un desarrollo importante durante los primeros meses después del nacimiento. Una deficiencia de hormona tiroidea puede ocasionar daño irreversible.

Trastornos metabólicos: Hipoglucemia.

Hipoglucemia. 


Los niveles bajos de azúcar en la sangre en los bebés recién nacidos también se llaman hipoglucemia neonatal. Se refiere a un nivel bajo de azúcar (glucosa) en la sangre en los primeros días después del nacimiento. 
Los bebés necesitan azúcar (glucosa) en la sangre para obtener energía. La mayor parte de esa glucosa es empleada por el cerebro.
El bebé recibe la glucosa de la madre a través de la placenta antes del nacimiento. Después del nacimiento, el bebé obtiene la glucosa de la madre a través de la leche materna y el bebé también la produce en el hígado.

La hipoglucemia neonatal ocurre cuando el nivel de glucosa del recién nacido está por debajo del nivel considerado seguro para la edad del bebé.


Los niveles de azúcar en la sangre bajos son más probables en los recién nacidos con uno o más de estos factores de riesgo:
  • Que nacieron prematuros, tienen una infección grave o necesitan oxígeno después del parto.
  • Cuya madre tiene diabetes (estos niños a menudo son más grandes de lo normal).
  • Que presenten crecimiento deficiente en el útero durante el embarazo.Que son más pequeños de lo normal para su edad gestacional.
Es posible que los bebés con hipoglucemia no presenten síntomas, pero el nivel de azúcar en la sangre se revisa muy a menudo para bebés con estos síntomas: 
  • Piel de color azulado o pálido
  • Problemas respiratorios, como pausas en la respiración (apnea), respiración rápida o sonidos de gruñidos 
  • Irritabilidad o desgano
  • Músculos flojos o flácidos
  • Alimentación deficiente o vómitos
  • Problemas para mantener el calor corporal
  • Sudoración, escalofríos, temblores o convulsiones

El pronóstico es bueno para los recién nacidos que no tienen síntomas o que responden bien al tratamiento. Sin embargo, el bajo nivel de azúcar en la sangre puede retornar en un pequeño número de bebés después del tratamiento.
Es más probable que la afección retorne cuando a los bebés se les quita la alimentación intravenosa antes de que estén totalmente listos para ingerir alimentos por vía oral.
Los bebés con síntomas más graves tienen mayor probabilidad de desarrollar problemas de aprendizaje. Esto con mucha frecuencia es cierto para bebés con un peso inferior al promedio o cuya madre tenga diabetes.  El nivel de hipoglucemia grave o persistente puede afectar la función mental del bebé. En casos excepcionales, se puede presentar insuficiencia cardíaca o convulsiones.