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viernes, 1 de abril de 2016

Trastornos nutricionales: Malnutrición.

Malnutrición. 



Desde el embarazo, el feto requiere nutrientes que intervienen en su formación y en el desarrollo y el crecimiento de sus órganos; entre ellos, el cerebro.
“En los primeros meses de la gestación se da la multiplicación de las neuronas y otras células del cerebro del bebé. Si por alguna razón no hay una adecuada nutrición, las células no se multiplican y el cerebro no crece apropiadamente”. 
Las células tienen que madurar y hacer conexiones. Si hay falencia de nutrientes, no se da la comunicación, la unión entre ellas ni el proceso de mielinización, que permite la transmisión de impulsos nerviosos.
Cabe anotar que la desnutrición también es una consecuencia de enfermedades o condiciones que presenta la madre antes o durante el embarazo. Casos que deben ser valorados por un médico.
 Si hay una deficiencia de nutrientes esenciales para su formación, por tiempo prolongado, “se producen problemas en el desarrollo cognitivo y de aprendizaje en el futuro. 





Traumatismo craneal en el nacimiento.

Traumatismo craneal en el nacimiento. 


Consiste en una inflamación, más o menos prominente, que se produce por debajo del cuero cabelludo. Es una lesión muy asociada al uso de instrumental durante el parto, aunque también puede estar ocasionada por la presión del útero y la pared vaginal. Este traumatismo se soluciona por lo general de forma espontánea en uno o dos meses.

Tipos de traumatismos craneal durante el nacimiento: 


1) Caput sucedaneum: 
  • Es una hinchazón del cuero cabelludo que no es causada por una hemorragia. 
  • Aparece debido a una presión en la cabeza del bebé durante el parto. 
  • A veces puede haber sangre en la piel, que produce una magulladura (cardenal).
  • Puede haber hinchazón y magulladuras en la cara si el bebé ha nacido de cara. La hinchazón comienza a desaparecer a los pocos días. 
  • Cuando lo hace, la cabeza aparece moldeada, con una apariencia alargada.
  • El cráneo de los bebés está formado por varias piezas óseas que con el tiempo se unen para convertirse en una sola. Los sitios donde las piezas se juntan se llaman suturas.
  • Si se aplica alta presión al cráneo, las piezas óseas pueden montarse unas sobre otras. Esto hace que la cabeza tenga una apariencia muy distinta de lo normal. Este problema se llama moldeamiento y puede tardar varias semanas en desaparecer. 

2) Cefalohematoma: 
  • Es una acumulación de sangre debido a la ruptura de los vasos sanguíneos que están debajo del cuero cabelludo. No es una hemorragia cerebral.  
  • Hay un abultamiento en un lado de la cabeza del bebé. Más frecuentemente se encuentra en la parte de atrás o a un lado de la cabeza.  
  • Es causado por demasiada presión en la cabeza o por el uso de fórceps durante el parto. 
  • Esto provoca una acumulación de sangre proveniente de los vasos sanguí- neos localizados en el tejido que cubre los huesos del cráneo. En general, no se producen magulladuras.  
  • Generalmente aparece algunas horas después del nacimiento o al día siguiente. Puede tardar varias semanas o unos pocos meses en desaparecer.




Complicaciones.

  1. Con el Caput sucedaneum, las complicaciones son muy raras. 
  2. Con el cefalohematoma, ocurren ocasionalmente las siguientes complicaciones: 

  • Puede haber fracturas del cráneo, que suelen sanar sin mayor problema.  
  • Si la acumulación de sangre es muy grande, puede derivar en una anemia (baja hemoglobina).  
  • Si es muy grande, puede ocasionar ictericia. Esto consiste en una coloración amarilla de la piel causada por altos niveles de bilirrubina, que es una sustancia producida por la ruptura de células de la sangre a medida que el hematoma se disuelve.  
  • Muy rara vez aparecen complicaciones más serias, tales como hemorragia en el cerebro o traumatismo del cerebro por la fractura del cráneo.  
  • Ocasionalmente, pueden desarrollarse depósitos de calcio en el área del cefalohematoma, lo cual puede producir un abultamiento duro que persiste por varios meses.

Infecciones: Sífilis.

Sífilis


Se puede transmitir al bebé a través de la placenta durante el embarazo o por contacto con una llaga durante el nacimiento. 
La sífilis puede viajar por la corriente sanguínea a través de la placenta, e infectar al bebé en cualquier momento durante el embarazo. También se puede infectar al bebé durante el parto. Si la sífilis se detecta y se trata a tiempo, probablemente la madre  y el  bebé estarán bien. 

Pero si no se trata, hay una gran posibilidad de que el bebé esté infectado, especialmente si es en las primeras etapas de la enfermedad, cuando es más infecciosa. Alrededor del 40% de las mujeres embarazadas que padecen sífilis y no reciben tratamiento tienen un aborto, un bebé que nace sin vida o un bebé que muere poco después de nacer. 

La sífilis también incrementa el riesgo de parto prematuro y restricción de crecimiento intrauterino. 

Algunos bebés infectados con sífilis, cuyas madres no reciben tratamiento a tiempo durante el embarazo, desarrollan problemas antes de nacer que pueden verse en un ultrasonido. Estos problemas pueden incluir una placenta demasiado grande, líquido en el abdomen del bebé e hinchazón severa y el hígado o el bazo del bebé están demasiado grandes. 

Un bebé infectado puede presentar otras anomalías al nacer, como un sarpullido en la piel y lesiones alrededor de la boca, genitales y ano, ganglios linfáticos inflamados (adenopatías), neumonía y anemia. 

Muchos bebés no tienen estos síntomas al nacer, pero sin tratamiento, desarrollan algunos síntomas uno o dos meses después de su nacimiento. Y tanto si tienen síntomas evidentes como si no los tienen, si la enfermedad no se trata, los bebés que nacen con sífilis pueden desarrollar problemas más serios años después, como daños en los huesos y los dientes, pérdida de visión y oído y una serie de problemas neurológicos. 

Es por eso que es tan importante que las mujeres se hagan pruebas y se traten durante el embarazo y que cualquier bebé que pueda tener sífilis al nacer reciba una evaluación completa y tratamiento. 

Infecciones: VIH.

VIH. 


Se deben a transmisión vertical, es decir, el virus se transmite al niño en el útero de su madre o al atravesar el canal de parto. También se detectó el virus en la leche materna.

Al nacer, los bebés nacidos de madre infectada por VIH pueden tener resultados negativos en los análisis y no presentar síntomas. Esto no significa que el bebé no esté infectado. Se realizarán análisis de sangre en diversas etapas después del nacimiento y hasta pasados los 6 meses de edad para determinar el estado de VIH del bebé. Los síntomas pueden incluir:

  • dificultades para desarrollarse - retardo de crecimiento físico y de desarrollo manifiesto por deficiencias en el aumento de peso y en el crecimiento óseo.
  • hinchazón abdominal (debido a la hinchazón del hígado y del bazo)
  • inflamación de los ganglios linfáticos
  • diarrea intermitente (diarrea que aparece y desaparece)
  • neumonía
  • candidiasis oral - infección por hongos en la boca caracterizada por manchas blancas en el interior de las mejillas y en la lengua. Estas lesiones pueden ser dolorosas para el bebé.
Las manifestaciones clínicas iniciales más frecuentes son las infecciones bacterianas recurrentes producidas por gérmenes habituales. Estos cuadros suelen ser severos presentándose como bacteremia, sepsis, neumonía y diarrea, aunque también son comunes infecciones leves o moderadas recurrentes, como infecciones respiratorias altas, otitis y sinusitis.
Las infecciones por agentes oportunistas son más tardías y revelan un deterioro importante de la función inmune; estas infecciones en los niños representan una primoinfección, a diferencia del adulto en los que habitualmente corresponden a reactivación de una infección latente. En niños las más frecuentes son candidiasis oral, neumonía por Pneumocystis carinii, infecciones por Citomegalovirus y diarrea por Cryptosporidium.

Son también manifestaciones precoces de infección las denominadas manifestaciones inespecíficas, como adenopatías, hepatoesplenomegalia, hipertrofia parotídea, dermatitis eczematosa, candidiasis oral, fiebre, detención del desarrollo pondoestatural.

De gran importancia son las manifestaciones neurológicas, entre las que se describe un cuadro característico de "encefalopatía progresiva", en el que se produce deterioro progresivo de la actividad intelectual y motora y aumento del tono muscular, el que puede evolucionar a una tetraparesia espástica. La tomografía de cráneo revela atrofia cerebral y calcificación de los ganglios basales, la que es patognomónica. Otras manifestaciones neurológicas son defectos en el área cognitiva, retraso del desarrollo psicomotor y microcefalia.

Además, el VIH puede afectar prácticamente todos los órganos y sistemas de la economía, determinando manifestaciones en muchos de ellos, como el respiratorio, gastrointestinal y hepatobiliar, cardiovascular, renal, endocrino y otros.



jueves, 31 de marzo de 2016

Traumatismo obstétrico.

Traumatismo obstétrico.

Son aquellas lesiones producidas en el feto a consecuencia de fuerzas mecánicas (compresión, tracción) durante el trabajo de parto. Dichas lesiones no son siempre evitables y pueden ocurrir a pesar de un óptimo manejo del parto. 

  • Clasificación
Las lesiones se clasifican de acuerdo a los órganos o tejidos afectos. 

1) TRAUMATISMOS CUTÁNEOS.
  • Petequias: Pequeños hematomas que aparecen en la parte fetal presentada. Son causadas por un brusco aumento de la presión intratorácica y venosa durante el paso del tórax a través del canal del parto. No requieren tratamiento y desaparecen espontáneamente en 2-3 días. 
  • Adiponecrosis subcutánea: Se caracteriza por una lesión indurada y circunscrita en la piel y tejidos adyacentes, con o sin cambios en la coloración, variable en tamaño, sin adherencias a planos profundos. La distribución de las lesiones está relacionada con el lugar del trauma, siendo debida a una isquemia por compresión prolongada.
  • Laceraciones No es infrecuente observar heridas cortantes por bisturí especialmente en recién nacidos por cesáreas, la ubicación más frecuente es el cuero cabelludo.   
  2) TRAUMATISMOS MUSCULARES.
  • Hematoma del esternocleidomastoideo: Aparece en partos traumáticos especialmente en podálica y en aquellos en los que hay hiperextensión del cuello o con la aplicación de fórceps o espátulas.
3) TRAUMATISMOS OSTEOCARTILAGINOSOS.
  • Cefalohematoma: Tumoración blanda visible a partir del 2-3 días postparto. Su origen es una extravasación de sangre subperióstica, siendo más frecuente en el parietal derecho.  
  • Caput succedaneum:  Es una lesión muy frecuente que consiste en edema o tumefacción mal delimitada que aparece en la zona de presentación en los partos en cefálica.
  • Fracturas craneales: Son infrecuentes debido a que los huesos de los recién nacidos están poco mineralizados y son más compresibles. Las fracturas craneales con hundimiento están asociadas a la utilización de fórceps y a la desproporción pelvifetal. Se debe evaluar la presencia de déficit neurológico, signos de hematoma subdural con hipertensión endocraneal. 
  • Fracturas de clavícula: Se produce por dificultad de paso del diámetro biacromial por el canal del parto. 
  • Fracturas de huesos largos: Las más frecuentes se producen en el húmero y fémur. Se producen por mediante la tracción en partos distócicos y presentaciones podálicas, en estos casos siempre hay desplazamiento de fragmentos. 
4) LESIONES DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL: Son fundamentalmente hemorragias intracraneales, constituyen uno de las más graves lesiones que pueden presentarse. 

5) TRAUMATISMO DEL SISTEMA NERVIOSO PERIFÉRICO.

6) LESIONES DE ÓRGANOS INTERNOS.  
  







           


Parto con presentacion de nalgas.

Parto con presentación de nalgas.


En la presentación de nalgas, esta parte del cuerpo del bebé está hacia abajo. Hay unos cuantos tipos de presentación de nalgas:
  • Presentación de nalgas completa significa que el bebé viene con las nalgas primero y con las rodillas flexionadas.
  • Presentación de nalgas franca significa que las piernas del bebé se estiran hacia arriba, con los pies cerca de la cabeza.
  • Presentación podálica significa que una pierna está más abajo sobre el cuello uterino de la madre.
Cuáles son las probabilidades de que se presente un parto de nalgas:
  • Entra en trabajo de parto prematuro.
  • Tiene un útero de forma anormal, miomas o demasiado líquido amniótico.
  • Tiene más de un bebé en la matriz.
  • Tiene placenta previa
La mejor posición para el bebé dentro del útero en el momento del parto es con la cabeza hacia abajo. Esta posición hace que sea más fácil y más seguro para el bebé atravesar la vía del parto.

¿Cuáles son los Peligros?

Si el bebé naciera de nalgas, es posible que el cuerpo se encajara en la pelvis de la mujer parturienta, pero la cabeza del bebé podría quedar atascada al nivel de la barbilla. Esta condición, conocida como cabeza atascada, es realmente muy peligrosa.
Si la cabeza del bebé quedara atascada, la posibilidad de que sufriera daños sería alta debido a que el cordón umbilical -usualmente- dejaría de pulsar antes de que el bebé naciera.
Ésto, en un determinado momento, cortaría el suministro de oxígeno procedente de la mamá al bebé. Si la cabeza del bebé aún permaneciera dentro del útero, el bebé no podría respirar por sí mismo; y es por ello que sería esencial que el bebito/a naciera lo más rápidamente posible.
Los riesgos que trae aparejado un parto de nalgas pueden ser evitados al dar a luz al bebé mediante una cesárea.
 

Placenta previa.

Placenta previa. 


Es un problema del embarazo en el cual la placenta crece en la parte más baja de la matriz (útero) y cubre toda la abertura hacia el cuello uterino o una parte de ésta.
Durante el embarazo, la placenta se desplaza a medida que el útero se estira y crece. A comienzos de embarazo, es muy común que la placenta esté en la parte baja del útero. Pero a medida que el embarazo continúa, la placenta se desplaza hacia la parte superior de éste. Hacia el tercer trimestre, la placenta debe estar cerca de la parte superior del útero, de manera que el cuello uterino esté despejado para el parto.
Algunas veces, la placenta cubre parcial o totalmente el cuello uterino. Esto se denomina placenta previa.

Existen diferentes formas de placenta previa:

  • Marginal: la placenta está al lado del cuello uterino pero no cubre la abertura.
  • Parcial: la placenta cubre parte de la abertura cervical.
  • Completa: la placenta cubre toda la abertura cervical.

Riesgos de la placenta previa:

La hemorragia es el principal problema que presenta la placenta previa, y aparece normalmente en el tercer trimestre del embarazo, cuando la zona inferior del útero se adelgaza y la parte de la placenta situada sobre el cuello uterino comienza a sangrar. Otros riesgos son:
  • Crecimiento fetal retardado.
  • Defectos congénitos 
  • Implantación anormal de la placenta (placenta accreta, percreta e increta).
  • Nacimiento prematuro.
Casi todas las mujeres con placenta previa necesitan una cesárea. Si la placenta cubre todo o parte del cuello uterino, un parto vaginal puede causar sangrado intenso, lo cual puede ser mortal para la madre y el bebé.