sábado, 2 de abril de 2016

Conmoción cerebral.

Conmoción cerebral. 


Son interrupciones temporales de las funciones cerebrales, pueden suceder como consecuencia de cualquier tipo de lesión; pueden suceder debido a accidentes de automóviles o bicicletas, en peleas, o hasta en caídas leves.
La conmoción cerebral también se describe como una lesión traumática leve del cerebro. El cerebro está formado por tejido blando y protegido por líquido de la médula espinal. Está dentro de la protección de cráneo. El cerebro puede moverse dentro del cráneo y hasta golpear sus paredes, si esto llegara a pasar podría producirse un moretón, romperse los vasos sanguíneos, y lesionarse los nervios dentro del cerebro. Estas lesiones pueden ocasionar una conmoción cerebral.

Quien ha tenido una lesión en la cabeza, debe controlarse, aún si se siente bien, con el fin de identificar si existen síntomas de conmoción cerebral. Una persona con una conmoción cerebral que no se diagnostica, puede correr el riesgo de sufrir un daño cerebral o algún tipo de discapacidad. Por lo tanto, todo síntoma relacionado con una conmoción cerebral debe ser examinado por un médico inmediatamente.

Los síntomas que indican una conmoción cerebral pueden ser físicos, cognitivos (la manera en la que el cerebro procesa información), emocionales, o estar relacionados con el sueño. Toda persona que presente estos síntomas de conmoción cerebral debe consultar a un médico.

Síntomas físicos:

  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Problemas de equilibrio o coordinación (no poder atajar una pelota o llevar a cabo otras tareas simples, etc.)
  • Visión borrosa.

Síntomas cognitivos:

  • Sentirse confundido o aturdido.
  • Dificultad para concentrarse, pensar o tomar decisiones.
  • Dificultad para recordar cosas, como por ejemplo lo que sucedió antes o después de la lesión.
  • Dificultad para hablar, o decir cosas sin sentido.

Síntomas emocionales:

  • Sentirse ansioso o irritable sin causa aparente.
  • Sentirse triste o más sensible que lo habitual emocionalmente.

Síntomas relacionados con el sueño:

  • Dificultad para dormir o para dormirse.
  • Dormir más o menos de lo habitual.










viernes, 1 de abril de 2016

Trastornos nutricionales: Malnutrición.

Malnutrición. 



Desde el embarazo, el feto requiere nutrientes que intervienen en su formación y en el desarrollo y el crecimiento de sus órganos; entre ellos, el cerebro.
“En los primeros meses de la gestación se da la multiplicación de las neuronas y otras células del cerebro del bebé. Si por alguna razón no hay una adecuada nutrición, las células no se multiplican y el cerebro no crece apropiadamente”. 
Las células tienen que madurar y hacer conexiones. Si hay falencia de nutrientes, no se da la comunicación, la unión entre ellas ni el proceso de mielinización, que permite la transmisión de impulsos nerviosos.
Cabe anotar que la desnutrición también es una consecuencia de enfermedades o condiciones que presenta la madre antes o durante el embarazo. Casos que deben ser valorados por un médico.
 Si hay una deficiencia de nutrientes esenciales para su formación, por tiempo prolongado, “se producen problemas en el desarrollo cognitivo y de aprendizaje en el futuro. 





Trastornos metabólicos: Hipotiroidismo.

Hipotiroidismo. 

Es la disminución de la producción de la hormona tiroidea en un recién nacido. En casos excepcionales, no se produce dicha hormona. La afección también se conoce como hipotiroidismo congénito. Congénito significa que está presente desde el nacimiento. 
El hipotiroidismo en el recién nacido puede ser causado por:
  • Ausencia o desarrollo insuficiente de la glándula tiroides.
  • Glándula hipofisaria que no estimula la glándula tiroides.
  • Hormonas tiroideas que se forman de manera deficiente o no funcionan.
  • Medicinas que la madre tomó durante el embarazo.
  • Falta de yodo en la madre durante el embarazo.
  • Anticuerpos producidos por el cuerpo de la madre que bloquean la función tiroidea del bebé.
El defecto más común es una glándula tiroides que no está totalmente desarrollada. Las niñas resultan afectadas dos veces más que los niños.
Si hay una severa falta de yodo en la alimentación de la madre, hay problemas para la formación de hormonas tiroideas de la madre y del feto. Ahora si podemos tener problemas neurológicos serios e irreversibles en el recién nacido.


La mayoría de los bebés afectados presentan pocos o ningún síntoma, debido a que su nivel de hormona tiroidea es sólo ligeramente bajo. Sin embargo, los bebés con hipotiroidismo grave a menudo tienen una apariencia característica, incluyendo:
  • Mirada triste
  • Cara hinchada
  • Lengua larga que sobresale

Esta apariencia generalmente se desarrolla a medida que progresa la enfermedad.
El niño también puede presentar:
  • Episodios de asfixia
  • Estreñimiento
  • Cabello seco y frágil 
  • Ictericia
  • Falta de tono muscular (bebé hipotónico)
  • Baja implantación del cabello
  • Mala alimentación
  • Estatura baja
  • Somnolencia
  • Lentitud

Los recién nacidos que reciben el diagnóstico y el tratamiento durante el primer mes normalmente suelen tener una inteligencia normal.
Sin tratamiento, el hipotiroidismo leve puede llevar a que se presente discapacidad intelectual grave y problemas en el crecimiento. El sistema nervioso pasa por un desarrollo importante durante los primeros meses después del nacimiento. Una deficiencia de hormona tiroidea puede ocasionar daño irreversible.

Trastornos metabólicos: Hipoglucemia.

Hipoglucemia. 


Los niveles bajos de azúcar en la sangre en los bebés recién nacidos también se llaman hipoglucemia neonatal. Se refiere a un nivel bajo de azúcar (glucosa) en la sangre en los primeros días después del nacimiento. 
Los bebés necesitan azúcar (glucosa) en la sangre para obtener energía. La mayor parte de esa glucosa es empleada por el cerebro.
El bebé recibe la glucosa de la madre a través de la placenta antes del nacimiento. Después del nacimiento, el bebé obtiene la glucosa de la madre a través de la leche materna y el bebé también la produce en el hígado.

La hipoglucemia neonatal ocurre cuando el nivel de glucosa del recién nacido está por debajo del nivel considerado seguro para la edad del bebé.


Los niveles de azúcar en la sangre bajos son más probables en los recién nacidos con uno o más de estos factores de riesgo:
  • Que nacieron prematuros, tienen una infección grave o necesitan oxígeno después del parto.
  • Cuya madre tiene diabetes (estos niños a menudo son más grandes de lo normal).
  • Que presenten crecimiento deficiente en el útero durante el embarazo.Que son más pequeños de lo normal para su edad gestacional.
Es posible que los bebés con hipoglucemia no presenten síntomas, pero el nivel de azúcar en la sangre se revisa muy a menudo para bebés con estos síntomas: 
  • Piel de color azulado o pálido
  • Problemas respiratorios, como pausas en la respiración (apnea), respiración rápida o sonidos de gruñidos 
  • Irritabilidad o desgano
  • Músculos flojos o flácidos
  • Alimentación deficiente o vómitos
  • Problemas para mantener el calor corporal
  • Sudoración, escalofríos, temblores o convulsiones

El pronóstico es bueno para los recién nacidos que no tienen síntomas o que responden bien al tratamiento. Sin embargo, el bajo nivel de azúcar en la sangre puede retornar en un pequeño número de bebés después del tratamiento.
Es más probable que la afección retorne cuando a los bebés se les quita la alimentación intravenosa antes de que estén totalmente listos para ingerir alimentos por vía oral.
Los bebés con síntomas más graves tienen mayor probabilidad de desarrollar problemas de aprendizaje. Esto con mucha frecuencia es cierto para bebés con un peso inferior al promedio o cuya madre tenga diabetes.  El nivel de hipoglucemia grave o persistente puede afectar la función mental del bebé. En casos excepcionales, se puede presentar insuficiencia cardíaca o convulsiones.

Traumatismo craneal en el nacimiento.

Traumatismo craneal en el nacimiento. 


Consiste en una inflamación, más o menos prominente, que se produce por debajo del cuero cabelludo. Es una lesión muy asociada al uso de instrumental durante el parto, aunque también puede estar ocasionada por la presión del útero y la pared vaginal. Este traumatismo se soluciona por lo general de forma espontánea en uno o dos meses.

Tipos de traumatismos craneal durante el nacimiento: 


1) Caput sucedaneum: 
  • Es una hinchazón del cuero cabelludo que no es causada por una hemorragia. 
  • Aparece debido a una presión en la cabeza del bebé durante el parto. 
  • A veces puede haber sangre en la piel, que produce una magulladura (cardenal).
  • Puede haber hinchazón y magulladuras en la cara si el bebé ha nacido de cara. La hinchazón comienza a desaparecer a los pocos días. 
  • Cuando lo hace, la cabeza aparece moldeada, con una apariencia alargada.
  • El cráneo de los bebés está formado por varias piezas óseas que con el tiempo se unen para convertirse en una sola. Los sitios donde las piezas se juntan se llaman suturas.
  • Si se aplica alta presión al cráneo, las piezas óseas pueden montarse unas sobre otras. Esto hace que la cabeza tenga una apariencia muy distinta de lo normal. Este problema se llama moldeamiento y puede tardar varias semanas en desaparecer. 

2) Cefalohematoma: 
  • Es una acumulación de sangre debido a la ruptura de los vasos sanguíneos que están debajo del cuero cabelludo. No es una hemorragia cerebral.  
  • Hay un abultamiento en un lado de la cabeza del bebé. Más frecuentemente se encuentra en la parte de atrás o a un lado de la cabeza.  
  • Es causado por demasiada presión en la cabeza o por el uso de fórceps durante el parto. 
  • Esto provoca una acumulación de sangre proveniente de los vasos sanguí- neos localizados en el tejido que cubre los huesos del cráneo. En general, no se producen magulladuras.  
  • Generalmente aparece algunas horas después del nacimiento o al día siguiente. Puede tardar varias semanas o unos pocos meses en desaparecer.




Complicaciones.

  1. Con el Caput sucedaneum, las complicaciones son muy raras. 
  2. Con el cefalohematoma, ocurren ocasionalmente las siguientes complicaciones: 

  • Puede haber fracturas del cráneo, que suelen sanar sin mayor problema.  
  • Si la acumulación de sangre es muy grande, puede derivar en una anemia (baja hemoglobina).  
  • Si es muy grande, puede ocasionar ictericia. Esto consiste en una coloración amarilla de la piel causada por altos niveles de bilirrubina, que es una sustancia producida por la ruptura de células de la sangre a medida que el hematoma se disuelve.  
  • Muy rara vez aparecen complicaciones más serias, tales como hemorragia en el cerebro o traumatismo del cerebro por la fractura del cráneo.  
  • Ocasionalmente, pueden desarrollarse depósitos de calcio en el área del cefalohematoma, lo cual puede producir un abultamiento duro que persiste por varios meses.

Infecciones: Sífilis.

Sífilis


Se puede transmitir al bebé a través de la placenta durante el embarazo o por contacto con una llaga durante el nacimiento. 
La sífilis puede viajar por la corriente sanguínea a través de la placenta, e infectar al bebé en cualquier momento durante el embarazo. También se puede infectar al bebé durante el parto. Si la sífilis se detecta y se trata a tiempo, probablemente la madre  y el  bebé estarán bien. 

Pero si no se trata, hay una gran posibilidad de que el bebé esté infectado, especialmente si es en las primeras etapas de la enfermedad, cuando es más infecciosa. Alrededor del 40% de las mujeres embarazadas que padecen sífilis y no reciben tratamiento tienen un aborto, un bebé que nace sin vida o un bebé que muere poco después de nacer. 

La sífilis también incrementa el riesgo de parto prematuro y restricción de crecimiento intrauterino. 

Algunos bebés infectados con sífilis, cuyas madres no reciben tratamiento a tiempo durante el embarazo, desarrollan problemas antes de nacer que pueden verse en un ultrasonido. Estos problemas pueden incluir una placenta demasiado grande, líquido en el abdomen del bebé e hinchazón severa y el hígado o el bazo del bebé están demasiado grandes. 

Un bebé infectado puede presentar otras anomalías al nacer, como un sarpullido en la piel y lesiones alrededor de la boca, genitales y ano, ganglios linfáticos inflamados (adenopatías), neumonía y anemia. 

Muchos bebés no tienen estos síntomas al nacer, pero sin tratamiento, desarrollan algunos síntomas uno o dos meses después de su nacimiento. Y tanto si tienen síntomas evidentes como si no los tienen, si la enfermedad no se trata, los bebés que nacen con sífilis pueden desarrollar problemas más serios años después, como daños en los huesos y los dientes, pérdida de visión y oído y una serie de problemas neurológicos. 

Es por eso que es tan importante que las mujeres se hagan pruebas y se traten durante el embarazo y que cualquier bebé que pueda tener sífilis al nacer reciba una evaluación completa y tratamiento. 

Infecciones: VIH.

VIH. 


Se deben a transmisión vertical, es decir, el virus se transmite al niño en el útero de su madre o al atravesar el canal de parto. También se detectó el virus en la leche materna.

Al nacer, los bebés nacidos de madre infectada por VIH pueden tener resultados negativos en los análisis y no presentar síntomas. Esto no significa que el bebé no esté infectado. Se realizarán análisis de sangre en diversas etapas después del nacimiento y hasta pasados los 6 meses de edad para determinar el estado de VIH del bebé. Los síntomas pueden incluir:

  • dificultades para desarrollarse - retardo de crecimiento físico y de desarrollo manifiesto por deficiencias en el aumento de peso y en el crecimiento óseo.
  • hinchazón abdominal (debido a la hinchazón del hígado y del bazo)
  • inflamación de los ganglios linfáticos
  • diarrea intermitente (diarrea que aparece y desaparece)
  • neumonía
  • candidiasis oral - infección por hongos en la boca caracterizada por manchas blancas en el interior de las mejillas y en la lengua. Estas lesiones pueden ser dolorosas para el bebé.
Las manifestaciones clínicas iniciales más frecuentes son las infecciones bacterianas recurrentes producidas por gérmenes habituales. Estos cuadros suelen ser severos presentándose como bacteremia, sepsis, neumonía y diarrea, aunque también son comunes infecciones leves o moderadas recurrentes, como infecciones respiratorias altas, otitis y sinusitis.
Las infecciones por agentes oportunistas son más tardías y revelan un deterioro importante de la función inmune; estas infecciones en los niños representan una primoinfección, a diferencia del adulto en los que habitualmente corresponden a reactivación de una infección latente. En niños las más frecuentes son candidiasis oral, neumonía por Pneumocystis carinii, infecciones por Citomegalovirus y diarrea por Cryptosporidium.

Son también manifestaciones precoces de infección las denominadas manifestaciones inespecíficas, como adenopatías, hepatoesplenomegalia, hipertrofia parotídea, dermatitis eczematosa, candidiasis oral, fiebre, detención del desarrollo pondoestatural.

De gran importancia son las manifestaciones neurológicas, entre las que se describe un cuadro característico de "encefalopatía progresiva", en el que se produce deterioro progresivo de la actividad intelectual y motora y aumento del tono muscular, el que puede evolucionar a una tetraparesia espástica. La tomografía de cráneo revela atrofia cerebral y calcificación de los ganglios basales, la que es patognomónica. Otras manifestaciones neurológicas son defectos en el área cognitiva, retraso del desarrollo psicomotor y microcefalia.

Además, el VIH puede afectar prácticamente todos los órganos y sistemas de la economía, determinando manifestaciones en muchos de ellos, como el respiratorio, gastrointestinal y hepatobiliar, cardiovascular, renal, endocrino y otros.